“De pequeña casi siempre que estaba enferma con mucho dolor de cabeza, soñaba lo mismo. Me encontraba rodeada de muchísima gente y no podía avanzar, era una situación muy agobiante, no podía ni moverme y la gente me iba empujando de un lado para otro, nunca conseguía salir de allí y me despertaba muy sobresaltada y pasando mucho calor, supongo que a consecuencia de la fiebre.”
